Opción (1978-1981)
Entre 1978 y 1981 el Partido Socialista de los Trabajadores publicó Opción, bajo la dirección de Lorenzo Cuello (Aníbal Tesoro)
Transcribimos acá la editorial del primer número de marzo de 1978:
Pan, Libertad, Elecciones
Con estas banderas iniciamos nuestra publicación, que además propone la unidad obrera y socialista. Pan, frente al plan económico, que costó a los trabajadores la cuarta parte de su salario en 1976, la tercera durante 1977 y una inflación del 13 por ciento desde el primer mes de 1978. Pan y también derechos democráticos, para poder discutir otro plan económico que reemplace al que inconsultamente han decidido y autoritariamente aplica el gobierno militar.
El primero de esos derechos es la legalidad y la normalización de los sindicatos y los partidos. Solo con ambos se podrá marchar a una salida democrática, terminando con el monopolio político de las autoridades y el manejo sindical de los interventores. Esto requiere la liberación de las personas encarceladas y secuestradas. Se podrá disentir con Isabel Perón, Lorenzo Miguel, Oscar Smith, José Páez Hidalgo Sola, Alberto Piccinini o Alfredo Bravo. Pero ¿qué derecho tienen, quienes nadie eligió, designó ni autorizó, a resolver sobre su suerte?
Y elecciones. Porque aunque los ministros las condenen y los políticos cómplices las posterguen ¿qué otra cosa mejor ofrecen? No queremos una bambalina militar-cívica que “reorganice” inconsultamente al país, las provincias o los municipios. Pretendemos simplemente elecciones libres, garantizadas por un gobierno representativo del pueblo trabajador. Queremos que se convoque a una asamblea constituyente, donde todas las corrientes puedan discutir democráticamente la reorganización nacional.
Pan, libertad, legalidad, elecciones y asamblea constituyente son una salida democrática, aunque no una solución. Por sí solas no solucionarán el estancamiento, la expoliación imperialista, el parasitismo oligárquico, la explotación patronal, la crisis político-institucional ni tampoco la mortalidad infantil, los 3 millones de viviendas faltantes o el derrumbe de la educación y la cultura. Para ello harán falta medidas socialistas de fondo. Por eso queremos la unidad obrera y socialista, pero empezando por el pan, la libertad y las elecciones, que implican nuestro derecho, y el de todos, a debatir con el pueblo las distintas posiciones.
Este mes, al cumplirse el aniversario del gobierno militar, hablará el general Videla. Confirmaremos, seguramente, que las autoridades buscan a su modo una apertura política. Nosotros confiamos en que el pueblo trabajador cerrará la brecha que existe entre la retaceada apertura político-militar y una verdadera salida democrática. Es decir, confiamos en que luchará por el pan, la libertad, la legalidad y las elecciones.